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No esperes gran cosa de mis relatos.

Nadie salva el mundo. Nadie desactiva bombas. La mayor épica aquí suele ser intentar hacer una postura de pilates sin lesionarme la lumbar.

No suele pasar nada.

Escribo sobre paquetes de Amazon que no llegan. Sobre vecinos con los que llevas veinte años sin hablar. Sobre una carta sin nombre en el buzón.

Hablar por hablar. Historias pequeñas.
A veces ridículas.

Supongo que esta es mi épica.
Porque hacerse adulto sin entender muy bien qué está pasando requiere bastante valentía. Por eso lo escribo.

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